Premio de Honor 2014

por Asociación de Autores de Teatro — lunes, 17 de noviembre de 2014

2 de Noviembre

Por Yolanda Dorado

“Siempre me cautivó el género dramático como lectura y como representación”. Virtudes Serrano.

“Dar a conocer aquello en lo que creemos da sentido a nuestro trabajo”. Mariano de Paco.

En el marco del XV Salón del Libro Teatral se les hizo entrega del Premio de Honor 2014 a Mariano de Paco y Virtudes Serrano por su labor investigadora sobre el teatro español contemporáneo.

Aprovechamos para charlar con ellos sobre su pasión por el teatro y sus próximos proyectos.

YOLANDA DORADO: Una vida dedicada al estudio del teatro. ¿Cuándo os disteis cuenta de que vuestra pasión era vuestro trabajo?

VIRTUDES SERRANO: Seguramente cuando comenzamos nuestros estudios universitarios y tomamos contacto con la dramaturgia más comprometida de la España de aquel momento, a finales de los años sesenta del pasado siglo. Por entonces, conocimos la obra de Buero y de Sastre. Yo leía teatro del Siglo de Oro y teatro francés del XVII para mi tesis de licenciatura. Siempre me cautivó el género dramático como lectura y como representación. Cuando descubrí a los autores actuales, no pude menos que dedicarme a conocerlos. Siempre el teatro ha sido para mí un placer antes que un trabajo y tuve la suerte de poder conjugar ambas cosas al decidir mi labor investigadora.

MARIANO DE PACO: Poco puedo añadir yo a lo dicho por Virtudes porque la coincidencia es muy grande. Tan solo que mi tesis de licenciatura se centró en un subgénero teatral español que tuvo gran importancia en los escenarios de finales del siglo XIX y comienzos del XX: el drama rural.

Y.D.: Es destacada vuestra labor investigadora en torno a dos autores: Buero Vallejo y Alfonso Sastre. ¿Sois conscientes de que vuestros estudios están formando a varias generaciones de autores, directores y creadores interesados en vuestros ensayos y artículos?

V y M.: Ahora empezamos a serlo, al escucharlo de vosotros y realmente supone una gran alegría porque hemos dedicado a ello gran parte de nuestra vida pero asusta un poco la responsabilidad que supone influir así en los demás.

Y.D.: Sabemos que este premio ha sido muy emocionante para vosotros. Contadnos un poco los motivos.

V y M. : Por varias razones; sin duda la más significativa es  porque viene de aquellas personas admiradas a las que estudiamos. Suponemos que los autores nos conceden este honor porque les gusta lo que hacemos sobre ellos… es estupendo.

Después, porque es muy importante que el mundo del teatro nos acoja así. Algo que es para nosotros parte de nuestra vida nos hace parte de la suya públicamente. Solo puede alegrar y emocionar.

Y.D.: Tenéis un hijo director de escena, Mariano de Paco, y una hija autora, Diana de Paco. como familia dedicada a esta profesión ¿Cuál es vuestra valoración de lo que está ocurriendo con el teatro actualmente en nuestro país?

V y M.: No siempre es justo lo que sucede: tantas obras en los cajones, tanto desinterés de los que pueden, tan poca producción, tantas cargas… Salvo en contadas ocasiones, es un mundo muy difícil, muy ingrato con sus creadores, sean de la escena o del texto. Se desperdicia mucho talento.

Y.D: Sabéis que desde la AAT tratamos de difundir y promocionar a nuestros autores españoles. Según vuestra opinión ¿Cuál es el lugar que le corresponde al autor en nuestra sociedad?

V y M.:  El que le debería corresponder es un lugar de preeminencia. El autor teatral habría de ser valorado por encima de todo porque es capaz de trasladar la realidad convertida en arte a sus contemporáneos, porque el teatro, más que otras manifestaciones artísticas convierte la realidad en poesía, en historia, en visión del mundo, con tantas miradas como creaciones hay para la escena. Porque enfrenta al público con su presente y con su pasado, porque le abre un espacio de reflexión y de fiesta.

Pero el que ocupa, no podríamos decir que responde a este ferviente deseo nuestro.

Y.D.:  No puedo dejar de preguntarle a Virtudes sobre la dramaturgia femenina. Has escrito artículos variados sobre la dramaturgia femenina del siglo XX, has apoyado a autoras en prólogos y ensayos, desde Paloma Pedrero y Carmen Resino a Juana Escabias o Yolanda Pallín… y tienes una hija dramaturga.

¿Cuál crees que es la causa de que la dramaturgia femenina tenga tan poca visibilidad, de que se estrenen tan pocas autoras en teatros públicos y privados?

V.: A finales de los ochenta había una razón clara: La mujer era casi invisible y su trabajo para el teatro, salvo en el caso de las actrices, lo era también. Cuando comencé a investigar sobre autoras dramáticas a finales de los ochenta trabajaba con fotocopias de obras inéditas que me facilitaban las autoras o que conseguía a través de Julia, la librera ejemplar de La Avispa.  Ahora creo que el teatro es tan padrastro o tan padre de autoras como de autores. Al caer las barreras que hacían difícil que las dramaturgas apareciesen en los libros de texto, en los trabajos de investigación, en ediciones, la situación, desde mediados de los años noventa del pasado siglo, se ha normalizado para autores y autoras, lo que no quiere decir que sea buena ni para unas ni para otros

Y.D.:  Esta pregunta es para Mariano: ¿Cuál es para ti el mejor momento de tu trabajo? ¿Dónde encuentras más sentido a tu labor investigadora?

M.: El comienzo siempre es grato: trabajamos con autores y obras que constituyen algo más que la simple labor profesional. El desarrollo no deja de tener más o menos dificultades y zozobras. Pero, al final, el dar a conocer algo en lo que creemos da ese sentido del que hablas.

Y.D.: Para finalizar estas breves cuestiones os quería dejar una pregunta abierta… ¿Tenéis algún proyecto que no hayáis podido cumplir? ¿Algún sueño teatral que no hayáis podido hacer?

Contadnos cuales son vuestros próximos acercamientos al teatro español.

V y M. : Hasta ahora, hemos conseguido hacer en el teatro lo que nos gusta: leerlo, verlo y analizarlo y, además, tú nos decías que le ha servido a los lectores y estudiantes… ¿Qué más se puede pedir de una afición y una profesión?

En cuanto a nuevos acercamientos tenemos que entregar varios artículos sobre diversos temas del teatro español de los últimos años, antes de enero de 2015, cuyo destino es Alemania e Italia, así es que seguimos hablando de teatro.

Y un sueño que necesariamente tendría que convertirse en realidad: en 2016 es el centenario del nacimiento de Antonio Buero Vallejo. ¿Estaremos, cada uno desde su lugar, a la altura que corresponde o nos perderemos en olvidos y excusas? Esperamos con ilusión…

  MARIANO DE PACO es Catedrático de Literatura Española (Siglo XX) de la Universidad de Murcia. En ella estudió Filología Románica e Hispánica y en la Literaria de Valencia, Filosofía. Está también titulado en Arte Dramático. Ha obtenido los Premios Nacional Fin de Carrera, Nacional a Mejores Becarios, Extraordinarios de Licenciatura y Doctorado y Ramón Sijé de Ensayo. Está en posesión, por méritos académicos, del Víctor de Plata y de la Cruz de Alfonso X el Sabio. Es Académico de Número Fundador de la Real Academia de Bellas Artes de Santa María de la Arrixaca, de la que ha sido Secretario General.

Dedicado principalmente a estudios sobre teatro español contemporáneo, ha impartido clases, conferencias y ponencias invitadas en distintas Universidades y Centros académicos españoles, franceses, holandeses, italianos, alemanes, húngaros,  puertorriqueños, argentinos, chilenos y estadounidenses. Es miembro de los Consejos de Redacción o Dirección de una quincena de revistas  científicas nacionales y extranjeras y Codirector de las colecciones de textos “Antología Teatral Española” y “Editum Teatro”, de la Universidad de Murcia.

Ha llevado a cabo publicaciones y ediciones sobre Antonio Buero Vallejo (del que ha editado su Obra Completa), Vicente Medina, Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, Jacinto Benavente, Azorín, los hermanos Machado, Carlos Arniches, García Lorca, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Juan Chabás, Jardiel Poncela, Carmen Conde, Miguel Hernández, José María Pemán, Miguel Mihura, el exilio   teatral, Alejandro Casona, José Ricardo Morales, José María Camps, Alfonso Paso, Alfonso Sastre, Lauro Olmo, Fernando Martín Iniesta, Carmen Resino, Ignacio Amestoy, Concha Romero, Paloma Pedrero, Eduardo Galán, Jesús Carazo, Ernesto Caballero, Juan Mayorga y Ana Zamora.

         VIRTUDES SERRANO GARCÍA (Jerez de la Frontera, 1947) es Catedrática de Lengua y Literatura Españolas e Investigadora en la Universidad de Murcia.  Licenciada en Filología Románica y en Filología Hispánica y Doctora en Filología Románica, ha obtenido el Premio Extraordinario de Doctorado y el Miguel Hernández de Investigación (Barcelona, 1992). Dedicada principalmente a estudios sobre teatro contemporáneo, ha publicado El teatro de Domingo Miras, Taller de escritura con Paloma Pedrero, El monólogo, Azorín, de la narración al drama, Judit. Versiones de un mito bíblico, más de ciento cincuenta artículos en revistas especializadas, y ediciones de Antonio Buero Vallejo (Historia de una escalera, Las Meninas, La detonación, Las trampas del azar, Misión al pueblo desierto y Obras Selectas, éstas dos últimas con Mariano de Paco), José Mª Rodríguez Méndez, Alberto Miralles, Jesús Campos, Jerónimo López Mozo, Domingo Miras, José Sanchis Sinisterra, Concha Romero, Pilar Pombo, Paloma Pedrero, Carmen Resino, Juan Mayorga.

Ha asesorado la dramaturgia de La traición en la amistad, de María de Zayas, dirigida por Mariano de Paco Serrano, estrenada en el Festival de Teatro Clásico de Almagro, 2003; y ha realizado las de Las brujas de Barahona, de Domingo Miras, dirigida por Alberto González Vergel en la Exposición Universal de Sevilla (1992); El sueño de una noche de verano, de Shakespeare, para la Compañía Ferroviaria, dirigida por Paco Maciá (1997); La vida es sueño, de Calderón, para la Compañía de Teatro del Laberinto, dirigida por Luis Valverde (1998), Las Bacantes, de Eurípides para el Ballet Español de la Región de Murcia (1999); Las Meninas, de Buero Vallejo, para la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, dirigida por Juan Carlos de Ibarra (2000); y, con Mariano de Paco, Antonio Buero Vallejo: La realidad iluminada, dirigida por Miguel Narros, para el homenaje al dramaturgo (2000).

 

 

 


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