N.º 5 Mejor pensarlo dos veces. Ensayo

sumario

Fundamentos de una convivencia de lenguajes

Olivia Nieto Yusta

Francisco GUTIÉRREZ CARBAJO
Teatro y cine. Teorías y propuestas
Madrid, Ediciones del Orto, 2013.
215 pp. 15,54 €.  ISBN: 978-84-7923-487-4

 

Si hubiera que definir de una forma esencial el perfil investigador del profesor Francisco Gutiérrez Carbajo, lo haríamos destacando su interés por lo interdisciplinar. A lo largo de su carrera se ha inclinado por las relaciones surgidas entre el cine, la poesía, el teatro, la novela y las nuevas tecnologías, dando pie a publicaciones sobre la adaptación cinematográfica de novelas y obras teatrales, el lenguaje literario y el lenguaje fílmico, el relato breve y el cine, o el guion.

Las primeras páginas dan a conocer el contexto en el que se ha desarrollado este trabajo, que no es precisamente el más favorable. La relación teatro-cine no ha despertado demasiado interés entre los estudiosos a pesar de ser dos lenguajes que, desde el punto de vista semiótico, tienen muchos elementos en común (los personajes, el desarrollo de la acción en un espacio y tiempo concretos, la interpretación, el papel del espectador, etc.), además de haber desarrollado ampliamente los campos de la industria y el espectáculo. En este sentido, este trabajo viene a hacer justicia a las numerosas voces que se han pronunciado al respecto.

Entramos en materia con “Algunas de las primeras aportaciones”, un capítulo centrado en los distintos puntos de vista que ofrecen reconocidos teóricos como Geörgy Lukács, Serguei Eisenstein, Walter Benjamin o Peter Brook, entre otros. Inician esta andadura algunos escritores españoles que no se mostraron indiferentes ante la llegada del cine, y valoraron los primeros efectos que ello tuvo sobre el teatro. Ramón Pérez de Ayala, Antonio Espina, Ramón Gómez de la Serna o Guillermo Díaz Plaja discuten acerca de la autonomía estética del cine, la posibilidad de fusionar ambos lenguajes artísticos, el modo en que lo literario subyace al cine y al teatro, o la proclamación de la superioridad del séptimo arte en los mismos términos en que lo hizo Ricciotto Canudo en su Manifiesto de las siete artes (1911). Fuera del territorio español destaca Geörgy Lukács y sus estudios sobre la estética teatral y cinematográfica, en los que se establecen dialécticas en torno a la presencia/ausencia física del actor, el tiempo presente/no presente de la representación y la sensación de eternidad/velocidad que tiene el espectador de uno u otro medio artístico. Un tercer foco de debate lo componen Béla Balázs, Lev Kulechov, Vsevolod Pudovkin, Serguei Eisenstein y Dziga Vertov, cuyas reflexiones giran en torno al primer plano y las posibilidades que ofrece este nuevo recurso, el montaje como instrumento con el que conseguir determinadas reacciones en el espectador, o los beneficios de introducir en el cine recursos teatrales como el método Stanislavski o los “tipos” de la Commedia dell’Arte. Un cuarto punto se centra en el que fuera el autor de La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica (1936), Walter Benjamin, quien encuentra en el cine el mejor ejemplo de arte seriado, y por ende, de ruptura con la producción artística tradicional; asimismo señala las transformaciones que ha sufrido el actor al colocarse ante una cámara y perder el contacto directo con el público. Se cierra el segundo capítulo con las aportaciones de André Bazin, Jean Mitry y Peter Brook, interesados entre otras cosas por la escritura cinematográfica, la relación actor-espectador y el trasvase entre lo teatral y lo fílmico.

El tercer capítulo recoge “Algunas de las teorías y propuestas actuales”, un denso compendio que retrata el estado de la cuestión de las investigaciones interdisciplinares centradas en cine y teatro. La adaptación cinematográfica es el primer tema a tratar, para lo cual se recurre a los trabajos de André Helbo, Linda Seger, Jorge Urrutia, Virginia Guarinos, José Antonio Pérez Bowie o María Asunción Gómez, entre otros, para ahondar en cuestiones conceptuales (por ejemplo, qué debe entenderse por “adaptación” o “recreación fílmica”), señalar las condiciones necesarias para llevar una obra de teatro a la pantalla, o hacer un recorrido por la adaptación cinematográfica del teatro español, todo ello acompañado de análisis de casos concretos. Un segundo punto recoge los trabajos que han tenido por objeto de estudio la teatralidad en el cine; en este sentido, Lotte Henriette Regina Eisner se ocupa de Max Reinhardt y la influencia del expresionismo en el cine, Óscar Cornago estudia el caso concreto del cineasta Peter Greenaway, y José Antonio Pérez Bowie enumera distintos tipos de teatralidad surgidos desde los inicios del cine hasta la época contemporánea. Un tercer punto alberga un amplio número de publicaciones en las que se plantean nuevas relaciones entre el cine, el teatro y otras disciplinas artísticas; así, de la mano de Carmen Becerra, José Romera Castillo, Dru Dogherty, Roman Gubern o Vicente Molina Foix se tratan temas como la adaptación cinematográfica del teatro histórico, el nacimiento de nuevos públicos, el concepto de espectáculo, los fenómenos de la narratividad y la dramaticidad en la representación, el ciberteatro y la incursión de las nuevas tecnologías, o la revisión de mitos tan consolidados como el de don Juan.

El cuarto capítulo de este trabajo está dedicado exclusivamente al guion cinematográfico, opción que justifica el profesor Gutiérrez Carbajo al considerarlo un punto de encuentro entre el cine y el teatro. Las primeras páginas constituyen una aproximación a las principales teorías que se han formulado sobre el guion, interesadas sobre todo en las estrategias discursivas, la elaboración del relato cinematográfico, el oficio del guionista, la estructura tripartita como herencia teatral y la irrupción de nuevas tendencias. A este apartado teórico le sigue un estudio pormenorizado de la adaptación cinematográfica de Martes de Carnaval de Valle-Inclán, y los cambios que han experimentado las acotaciones, los diálogos, los personajes y las coordenadas espacio-temporales en el guion de Rafael Azcona y José Luis García Sánchez. Este volumen culmina con una vasta bibliografía en la que el lector encontrará las fuentes primarias y secundarias manejadas en esta edición, que en conjunto casi alcanzan las cuatrocientas.

Precisamente, la ingente cantidad de trabajos recogidos en Teatro y cine. Teorías y propuestas es lo que permite perfilar con nitidez el estado de la cuestión. Gutiérrez Carbajo acerca al lector al fenómeno cine-teatro a partir de las fuentes propiamente dichas para luego comparar y contrastar las distintas posturas que han surgido al respecto, dejando constancia del amplio marco teórico que ha surgido en torno a este tema (y que continúa en plena ebullición). En este sentido, el investigador interesado en materia teatral, cinematográfica e interdisciplinar encontrará aquí sólidas orientaciones  e importantes sugerencias que hacen de esta obra un referente imprescindible.

 

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