N.º 5  De aquí y de ahora. Teatro Español Contemporáneo

sumario

Textos y contextos: las dramaturgas del siglo XX.

Helen Freear- Papio
College of the Holy Cross

Francisco GUTIÉRREZ CARBAJO (ed.).
Dramaturgas del siglo XXI
Madrid, Cátedra, 2013.
Col. Letras Hispánicas, 425 pp.  12,30€.
ISBN: 978-84-376-3255-1.

En su nueva antología, Dramaturgas del siglo XXI, Francisco Gutiérrez Carbajo recoge dieciséis textos ejemplares de once de entre las dramaturgas más destacadas de la España actual: Lola Blasco, Antonia Bueno, Diana de Paco Serrano, Juana Escabias, Beth Escudé i Gallès, Aizpea Goenaga, Diana I. Luque, Gracia Morales, Itziar Pascual, Carmen Resino y Vanesa Sotelo. Carbajo no presenta a estas escritoras y sus obras en un vacío sino que, en su introducción concienzuda y cuidadosa, el editor contextualiza sus producciones teatrales artística, política y culturalmente, recorriendo el camino histórico tan largo y arduo de la mujer para poder conseguir en la actualidad “un protagonismo que ha enriquecido de forma sustancial el sistema de las relaciones sociales y el universo de las representaciones artísticas” (p. 11).

En la primera parte de la introducción, Carbajo resume la historia del feminismo occidental partiendo del trabajo fundamental de las primeras pioneras de los derechos de la mujer como Wollstonecroft, de Gouges y las mujeres de Seneca Falls y saltando después al siglo XX; compendia los pensamientos de las teóricas feministas más importantes al mismo tiempo que señala su legado en las obras del presente volumen. Destaca el trabajo de Woolf, Millet, Ellman, Gubar y Gilbert y sus varios estudios sobre la opresión histórica de la mujer por el patriarcado, la creatividad artística femenina y la necesidad de buscar un lenguaje capaz de expresar las necesidades del sujeto femenino. De ahí pasa a las feministas europeas: a Cixous, Irigaray y Moi y sus teorías de la diferencia y el discurso del poder del cuerpo; a Kristeva y sus teorías sobre la intertextualidad; y a Amorós y Braidotti y sus visiones de la identidad y la subjetividad femenina. En el siguiente apartado Carbajo deja a un lado la teoría y pasa a realizar un estudio cautivador y revelador de la situación de la mujer contemporánea en la práctica. Enumera las relativamente pocas instituciones y centros dedicados al estudio de la mujer a nivel nacional e internacional y ofrece estadísticas nacionales escalofriantes de la falta de mujeres en posiciones de poder en el gobierno, las empresas, las universidades y las ciencias. Este examen general lleva a uno más específico que se centra en el espacio que ocupa la mujer dentro de todos los aspectos del mundo teatral. Nombra las múltiples asociaciones y compañías de teatro fundadas por mujeres y los premios teatrales nacionales y regionales ganados por ellas, mostrando así su incursión decisiva e importante en el negocio teatral. Después de esta detallada y necesaria contextualización, Carbajo continúa con un análisis de las obras mismas. Expone y explica las múltiples intertextualidades dentro y entre ellas y comenta cómo las dramaturgas manejan unos de los temas más preocupantes de la actualidad como la incomunicación, la disolución de la sociedad civil y la violencia. Su estudio elocuente y pormenorizado no quiere revelar todos los secretos de los textos, sino animarnos a leerlos y a apreciarlos en un nivel más profundo. Cierra su introducción con una amplia bibliografía general y una lista actualizada de las obras publicadas por cada autora.

Los capítulos que siguen empiezan con las respuestas de cada autora a una serie de preguntas formuladas por Carbajo que abarcan asuntos concretos como su participación en asociaciones o en talleres, los temas que escogen y los premios que han ganado, hasta preguntas más abiertas sobre el estado del teatro actual y cómo ven su lugar dentro de él. Estas entrevistas nos dan los puntos de vista de cada dramaturga y nos muestran que esta antología incluye a mujeres de varias edades y de distintas comunidades autónomas, y que el diálogo implícito entre ellas, contenido en estas respuestas, es una lectura deslumbrante en sí que aumenta el valor del libro como barómetro del estado del teatro español de mujeres.           

Después de establecer todos estos contextos importantes, se llega por fin a las obras, y no decepcionan. Como declara Carbajo, estos textos “se convierten en discursos abiertos y solidarios que, por encima de lo que condenan o denuncian, están diciendo un rotundo a todo lo que engrandece y embellece la vida” (p. 107). Ni mar ni tierra firme (Tres monólogos sobre La tempestad), de Lola Blasco, contiene tres monólogos de Ariel, Miranda y Calibán, reabsorbe La tempestad de Shakespeare y El paraíso perdido de Milton. La Miranda de Blasco no se deja controlar por los hombres; dirige su propio destino, rompiendo así con el texto original. Antonia Bueno continúa una gran tradición literaria al organizar su obra, Todo por un euro, por medio de los siete pecados originales. El protagonista, víctima de la crisis, ve un euro brillante en la calle y empieza a debatir consigo mismo, pasando por todos los pecados, intentando decidir si debe recogerlo o no. En UTA 3736, Bueno se inspira en la tragedia en el metro de Valencia en el año 2006: dos jóvenes, una española y una boliviana, heridas en este accidente, se hacen amigas por medio del trauma compartido y deciden escribir un guión sobre lo sucedido, mostrando el poder curativo de la solidaridad y la creatividad. El asegurado, de Diana de Paco Serrano, contiene una crítica feroz del estado corrupto del sistema de seguro médico. Un hombre ha comprado un seguro privado y se ha vuelto obsesivo en su deseo de amortizarlo, haciéndose chequeo tras chequeo médico, pasando por todos los doctores y hospitales mientras su mujer se desespera hasta que no puede más con él. La dramaturga nos ofrece tres finales distintos, haciéndonos cómplices del destino de sus personajes. La fiesta, de Juana Escabias, tiene como trasfondo el mismo mundo teatral al tener como protagonista a un dramaturgo impostor que ha vivido de la fama que consiguió al robar textos a otro escritor. Escabias pone de relieve la tensión entre la verdad y la mentira a través de una metacrítica del rol de los críticos que se dejan guiar por las opiniones de otros y del mismo proceso creativo. La impronunciable jardín de Chiswick, de Beth Escudé i Gallès, combate los estereotipos al tratar la problemática de la marginalización de la mujer inmigrante subsahariana y la práctica de la ablación. En Si yo fuese tú, Escudé combina la historia bíblica de Saúl y David con la historia de dos secuestradores y su víctima. Mezcla los temas del miedo, la violencia y la muerte dentro del contexto de un mundo dominado por los mensajes negativos de los medios de comunicación y la tecnología deshumanizante. En Invisible, Aizpea Goenaga pone en escena lo que pasa a una mujer, víctima del maltrato a manos de su esposo, cuando ni su propia madre ni su cuñada la apoyan. En Sancha, basada en hechos históricos, vemos de nuevo las reacciones de otra madre y una hermana, esta vez frente a las noticias de que su hija/hermana ha sido nombrada Obispa de Pamplona. En La imagen de los sometidos Diana I. Luque investiga el tema de la ceguera –los que no ven porque no quieren ver– en el contexto de la guerra. Es una crítica mordaz del poder de los medios de comunicación y su explotación y manipulación de la información. Volvemos al tema del miedo en Una luz encendida, de Gracia Morales, donde podemos ver su poder destructivo, terrorífico y cruel dentro de un matrimonio. En Con música de fondo conocemos a una madre moribunda, vigilada en un espacio por sus dos hijos adultos, pero que, al mismo tiempo, habla en otro espacio con su esposo ya difunto. Morales presenta este tema doloroso con gran simpatía por medio de la yuxtaposición tierna de la vida y la muerte. En Princesas, Itziar Pascual crea un ambiente complicado y surreal donde la sororidad entre cuatro amigas puede florecer. Como indica el título, estas desarrollan una nueva estética de ser princesa al deconstruir los viejos paradigmas para buscar una identidad propia que es sana y feliz. El sucesor (Harambee!: Empujemos todos juntos) es otra historia del poder de la solidaridad femenina encapsulada esta vez en la figura de Wangari Maathai, ganadora del Nobel de la Paz, por su movimiento ecológico que empoderó a las mujeres kenianas a salvar su medioambiente. En El hombre póstumo, de Carmen Resino, un hombre ya maduro hace memoria de su vida tediosa y poco satisfactoria, pasando por la futilidad de sus relaciones con sus parejas, sus hijas y sus amigos. La antología termina con Kamouraska, de Vanesa Sotelo, una obra compuesta de diez escenas, o “embestidas”, como las llama la autora, en las cuales sus tres personajes fluidos y descentrados se enfrentan con los grandes temas vitales de nuestra sociedad como el amor, el sentido de la vida, la violencia y la culpabilidad.

Espero haber mostrado que esta antología tan valiosa nos ofrece una selección de unos textos profundos, provocadores e intrigantes de algunas de las dramaturgas más importantes de los primeros años del siglo XXI. Sin duda alguna, Dramaturgas del siglo XXI será un punto de partida imprescindible para cualquier estudio futuro de estas magníficas escritoras y sus obras.

 

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