N.º 1 En la red. Teatro en internet

sumario

Portal Assitej en la Virtual CevantesUna ventana digital
a textos de teatro infantil
y juvenil

Isabel Lozano Palacios
Doctora en Filología Hispánica
Profesora del IES Jaime Ferrán Clúa
(San Fernando de Henares)

La Biblioteca Teatral de Assitej España.

El nuevo portal de la Asociación de Teatro para la Infancia y la Juventud (ASSITEJ) en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes pone a disposición de investigadores, profesores, mediadores y jóvenes lectores una amplia oferta de obras de los principales dramaturgos actuales. El fondo bibliográfico digitalizado incluye también actas de los Congresos internacionales de teatro para la Infancia y la Juventud, el Boletín de la AETIJ, el Boletín Iberoamericano y otros enlaces de interés. Por el momento, el catálogo cuenta con treinta y una obras en PDF o HTML de diversos dramaturgos: Juan Cervera, Luis Matilla, Tomás Afán, Jesús Campos, Alberto Miralles, Antonia Bueno, Itziar Pascual, Ricardo López Aranda, Julia Ruiz, A. Daniel García Orellana, Salvador Enríquez, Javier Veiga, Tomás Gaviro Ponce y Amaranta Leyva. Autores vinculados en su mayoría a la Asociación de Autores de Teatro (AAT), que dispone también de un portal específico en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, o cuyas obras han sido editadas previamente como libro por ASSITEJ.

Tras la eclosión editorial de literatura dramática para estas edades en los ochenta y los movimientos pedagógicos de acercamiento del teatro a la escuela llevados a cabo por Juan Cervera y J. González Torices, hoy en Primaria y Secundaria se lee y se representa teatro y, a pesar de los tiempos de crisis que corren, Anaya, Everest, Ediciones de la Torre, CCS, ASSITEJ o Algar mantienen sus respectivas colecciones de teatro para niños y jóvenes: Sopa de Libros, Punto de Encuentro, Alba y Mayo, Galería del Unicornio, Escena y Fiesta y Joven Teatro de Papel. No obstante, bancos de recursos como el que ofrece ahora la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes acercan a los lectores obras dramáticas para estas edades cuya difícil distribución las hace casi inaccesibles. Revisamos aquí algunos títulos idóneos para su lectura dramatizada o su posible puesta en escena.

Destacamos entre ellas, en primer lugar, El cisne negro, de Fernando Almena, autor esencial en el teatro infantil y juvenil actual, recomendable para lectores de doce años. Editada primero en 1991 como libro en la colección Alta Mar de Bruño, es un drama fantástico situado en China, con heroína trágica, la princesa Xi-Shi, y tono legendario y poético. La obra permite a los lectores adolescentes establecer inferencias sencillas a partir del texto: gobierno justo o injusto, abuso de poder, la contradicción entre el deber y el placer, entre lo moralmente correcto y la felicidad personal; además favorece la adquisición de estrategias de comprensión más complejas, pues presenta cierta complejidad formal en la estructura. Del mismo autor podemos encontrar La piel del león, recomendada para niños a partir de diez años, previamente editada en 1997 por Ala Delta, de Edelvives. De nuevo se trata de una breve trama amorosa entre príncipes, aquí con estructura lineal, sencilla a pesar del empleo ocasional de lenguaje figurado. También disponemos de otra obra claramente infantil del mismo autor, Gran Guardabosque Gran o la capicúa historia de un gerifalte gordo. Con temática ecológica, la defensa del bosque, Almena recurre a todos los elementos característicos del teatro para niños: la apelación reiterada al público y su participación en el escenario con acciones (escobazos) o ruidos, canción final y juegos fónicos para crear los antropónimos simbólicos y cómicos. Otras de sus obras infantiles son La boda del comecocos, El gran mandamás más más… y sus máquinas pitipitroncas.

Otro autor cuyas obras ofrece la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes es Tomás Afán Muñoz, del que queremos destacar Pin, pan, clown, la guerra de los payasos y El enigma del Doctor Mabuso. En la primera, incluye nueve piezas cortas con dos o tres personajes, militares ingenuos o fanfarrones, que permiten la crítica antibelicista cargada de humor; la segunda es una farsa pseudopolicíaca, un serial de misterio, intriga y suspense cuya comicidad se basa en la confusión de identidades, creando cierta intriga combinada con la ambientación futurista.

El catálogo de la Biblioteca Virtual ofrece obras de gran originalidad dramática como Mascando ortigas. Se trata de una pieza breve de temática existencial, con un personaje desdoblado en Pina Niña y Pina Mujer, cuyo gran mérito es el la fuerza expresiva del lenguaje y la huida de territorios comunes, su libertad creativa. Es un nuevo teatro menos pedagógico, lírico, más artístico, cuyos significados son sugeridos al espectador.

De Alberto Miralles encontramos dos obras en el portal de ASSITEJ, Héroes mitológicos, y Aventuras, misterios y maravillas del Rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda. La primera es especialmente interesante para lectores de trece o catorce años por el juego metateatral que permite dramatizar el origen de la mitología greco-romana o del teatro, con fragmentos de Edipo o Antígona, siempre a través de la comicidad simple, de carácter, con personajes como Berta, feminista y activista, o el simple Miguelito.

Entre la amplia producción del dramaturgo Luis Matilla tenemos acceso a una de sus primeras obras para niños, El hombre de las cien manos, de 1967, que fue estrenada en el Teatro Español. Es la historia del niño mudo, Luc, que solo encuentra afecto en los cómicos, quienes le enseñan a comunicarse con las manos. Matilla introduce elementos oníricos y el metateatro en esta farsa expresionista sobre la incomunicación, con personajes de la Commedia dell’Arte como Polichinela, Pantalón y Arlequín.

También desde los años setenta Jesús Campos se ha ocupado del teatro para niños con obras como, Blancanieves y los siete enanitos gigantes, escrita en 1977. El musical se estrenó en las Navidades del año 1978, en el Teatro Barceló de Madrid, en un espectáculo con máscaras, bailes y efectos de luz y sonido. En la pieza se denuncia el abuso de poder y el desinterés social a través de personajes simbólicos de los cuentos como el Hada, la Reina y los gigantes, aquí enanos oprimidos que finalmente se rebelan. Su drama juvenil La fiera corrupia escenifica el proceso que lleva a unos adolescentes a consumir drogas, concluyendo con un desenlace trágico para la inocente María. Combina el argot juvenil y la retórica de los cuentos legendarios, perfectamente ensamblados por la trama que se va desvelando poco a poco, intensificando la intriga hasta el desenlace final. Se requiere un lector competente, a partir de catorce años, para salvar las dificultades formales como la duplicidad espacial y la simultaneidad temporal.

Otras obras de calidad para niños editadas por ASSITEJ se han digitalizado para el portal de la Biblioteca Virtual. Por ejemplo, Las cabezas de Seigin, de Antonio García Orellana, una fábula fantástica de animales para diez personajes, en la que predomina el lenguaje poético, especialmente en las extensas acotaciones, o El gran traje, de Julia Ruiz, estrenada en 2002. La autora, que defiende un teatro infantil donde los personajes hablen con un lenguaje inteligente, comprensible, divertido sin ser vulgar, poético sin ser cursi, habla aquí metafóricamente de la transición del mundo infantil al adulto, el aprendizaje de una niña contado como un monólogo en primera persona.

De Juan Cervera, fundamental historiador y teórico del teatro infantil en España, disponemos digitalizadas en el portal de varias obras: Contar, cantar y jugar, Los «milacres» vicentinos en las calles de Valencia y El árbol de la amistad. Esta última, en la tradición del teatro navideño, en el que el árbol explica a los niños ciertos tópicos como el odio o la pobreza, todo ello aderezado de canciones, refranes, trabalenguas y cuentos populares. Fuera del teatro para niños, su versión libre de textos del siglo XV Tres farsas francesas, que incluye Maese Mimín, Maese Patelín y La tina de la colada, es recomendable para la representación con jóvenes de ESO y Bachillerato.

No podemos dejar de citar la alocada comedia para chicos de once o doce años, basada en los personajes de Alejandro Dumas, Los tres mosqueteros buscando a D’Artañán, en la que sus autores, Javier Veiga, Chani Martín y Javi Coll manejan todo tipo de recursos de humor y juegos de palabras para entretener, o la dramática historia de Tomás Gaviro, Pelillos a la mar (La historia de Anita Pelosucio), que se acerca a un tema tabú en el teatro infantil hasta ahora, el de la enfermedad.

Para finalizar, recomendamos una farsa idónea para representar con adolescentes, un clásico ahora al alcance de cualquier grupo escolar o juvenil, Romance de Micomicón y Adhelala, de Eduardo Blanco Amor, con protagonistas adolescentes a los que el amor redime.

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