N.º 52Teatro Español en el exilio

 

TERCERA [A ESCENA, QUE EMPEZAMOS]

La Tercera

Miguel Signes 

En la exposición de motivos de la Ley de la Memoria Histórica aprobada en 2007, se dice que “es la hora de que los demócratas españoles y las generaciones vivas que hoy disfrutan de ella, honren y recuperen para siempre […] a quienes perdieron su libertad, al padecer prisión, deportación, confiscación de sus bienes, trabajos forzosos o en campos de concentración dentro o fuera de nuestras fronteras. También en fin, a quienes perdieron la patria al ser empujados a un largo, desgarrador, y en tantos casos, irreversible exilio”.

Hoy, ochenta años después de esos hechos, la AAT quiere recordar (otra vez, pues ya lo hizo en varias ocasiones desde su fundación en 1991), que es una manera de honrar y recuperar lo que hicieron centenares de hombres de teatro españoles, que se vieron obligados a embarcar rumbo a América (en los Stambrook, Winnipeg, Sinaia, Ipanema, Flandria, Mexique, Nyassa…) o a huir  por Europa de un país a otro, tras pasar por los numerosos campos de concentración (Los Arenales, Los Almendros, Albatera, La Magdalena, Gurs, Argelès sur mer, Agde, Saint Cyprien, Septfonds, Vernet, Barcarès, Rivesaltes, Djelfa) y perder todo cuanto tenían.

Fueron los suyos viajes desgarradores y sin retorno que les llevaron a repartirse por varios países, principalmente México y Argentina, junto a otros miles de españoles, en total más de 30.000, entre los que había historiadores, filósofos, profesores universitarios, gentes del derecho y de la medicina, escenógrafos, directores de escena, actores, técnicos y decenas de autoras y autores de teatro que, dado que formamos parte de una Asociación, no nos resistimos a mencionar a algunos de ellos: María Luisa Algarra, Manuel Andújar, Manuel Altolaguirre, Concha Méndez, Bergamín, León Felipe, Martín Elizondo, Teresa Gracia, César M. Arconada, José María Camps, Carlota O’Neill, Jacinto Grau, Alvaro Custodio, Maruxa Villalta, Rivas Cheriff, Julio Alejandro, Pedro Salinas, María de la O. Lejárraga, Marrtinez Allende, Ramón Gómez de la Serna, José Antonio Rial, Dieste, Alberti, María Teresa León, José Ricardo Morales, Max Aub… etc., etc.; todos ellos con obra teatral escrita. Algunos se fueron y no volvieron, otros volvieron y se fueron otra vez.

Nos resulta difícil no pensar en lo que pudo ser y no fue el Teatro en España de haber contado con todos ellos. Pero al traerlos hoy a estas páginas de LAS PUERTAS DEL DRAMA queremos hacer algo más que historia de nuestro teatro, queremos incitar a nuestros lectores a que se interesen por las obras de nuestros exiliados para que, la lectura de sus textos, ayude a seguir luchando por un teatro siempre en continua transformación, porque si pretendemos construir un teatro mejor, no podemos olvidar que nuestro peor enemigo es la ignorancia de lo que se hizo antes de lo que hacemos.

La AAT quiere agradecer a cuantos han colaborado con el número que, sin duda, son quienes más y mejor han estudiado el teatro del exilio, especialmente a los del grupo GEXEL[1] y a su promotor Manuel Aznar, y recordar la labor en este sentido del ya desaparecido Ricardo Doménech.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Notas

  1. Grupo de Estudios del Exilio Literario.↵ Volver al texto

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